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Ecografía vaginal

Ecografía vaginal

Cuando recibimos la gran noticia de que hay un bebé en camino lo primero que hay que hacer por encima de todo es planear una visita al ginecólogo para verificar que todo está en orden y que el crecimiento y el desarrollo del embrión se están realizando en condiciones favorables. Cuando el ginecólogo de la primera cita para controlar el embarazo, lo más probable es que realice una ecografía vaginal o también llamada ecografía transvaginal.

¿Por qué se realiza la Ecografía vaginal?

Normalmente, cuando una mujer se entera de que está embarazada suele ser en las primeras semanas de gestación por lo que una ecografía vaginal es la primera y única opción que se tiene para poder verificar que todo esté en orden, como por ejemplo la implantación del embrión, el latido, el cuello del útero, y que sobre todo se pueda verificar que no existe ningún tipo de complicación.

Más adelante se puede usar para saber si es niño o niña.

¿Es peligrosa una ecografía transvaginal?

Todavía hay muchos padres que temen a este tipo de ecografía por miedo a que sea invasiva y pueda dañar al bebé o incluso provocar un aborto. Este tipo de pensamientos realmente están totalmente fuera de lugar ya que no existe razón alguna para preocuparse por una ecografía vaginal. Este ultrasonido de hecho es totalmente necesario al principio del embarazo ya que sino cualquier anomalía sería pasada por alto.

¿Duele una ecografía vaginal?

En un principio esta ecografía o ultrasonido no debe de ser dolorosa y en todo caso lo único que puede ocasionar son molestias leves, aunque siempre dependerá de cada mujer. Lo mejor es acudir al a consulta relajada y ayudará en el procedimiento.

¿Cuál es el procedimiento a seguir?

El procedimiento para hacerse una ecografía vaginal es tumbarse en una camilla en posición horizontal con las piernas levantadas y los pies apoyados en dos estribos. Se debe de acudir a la consulta con la vejiga vacía, aunque el ginecólogo se encargara de dar los consejos necesarios antes de acudir a la cita. A continuación se introduce en la vagina una sonda cubierta con un preservativo y un gel que hará más fácil su introducción.

Este proceso no es doloroso aunque la sonda puede molestar en algunas mujeres, pero normalmente únicamente se nota la sonda en el interior de la vagina y nada más. Las ondas sonoras que emite la sonda aparecerán en el monitor y se podrá averiguar el estado del embrión y si todo está progresando adecuadamente.

La ecografía transvaginal en el embarazo aparte de dar los datos que citamos anteriormente, también da información sobre posibles amenazas de aborto, y ayuda a saber por qué pueden existir sangrados durante el periodo de gestación. Cabe destacar que los sangrados al principio del embarazo no necesariamente tienen que significar una amenaza, ya que a veces puede tratarse del sangrado de implantación.

No obstante, si se tienen consciencia de que existen sangrados o se nota cualquier molestia fuera de lo normal, es preferible acudir a un médico o ginecólogo de urgencia para evitar problemas mayores que puede que si dejamos pasar, no tengan solución.